El horno de cocina es una fantástica herramienta para preparar todo tipo de recetas, desde primeros platos salados elaborados como asados y pescados hasta deliciosos pasteles y postres. Además de ser práctico es una alternativa algo más saludable en comparación con los fritos y también porque la cocción al horno evita la pérdida de nutrientes de los alimentos.

Para que empieces a disfrutar de tu horno al completo te proponemos una serie de sencillos “tips” que te ayudarán a sacarle el máximo partido y aprovechar todo su potencial. ¡Allá van!

Descifra las funciones de tu horno

Lo más importante para utilizar correctamente el horno es conocer sus funciones principales, de esta manera te asegurarás de que estas utilizando las funciones correctas para la elaboración de tu plato. Cada horno dispone de unas funciones concretas que dependen del tipo de horno y de su modelo pero, en términos generales, podemos distinguir las siguientes:

  • Cocción con ventilador: es una de las funciones más utilizadas y se representa con un icono con dos barras, una superior y otro inferior, y un ventilador en medio. Esta funcionalidad tiene como particularidad la cocción rápida y homogénea de los alimentos.
  • Cocción sin ventilador: este tipo de cocción es ideal para que los alimentos queden jugosos. El calor viene de la parte superior y la inferior sin utilizar el ventilador.
  • Cocción con grill: una de las funciones más conocidas, la de gratinar, representada con una linea y unas “flechas” hacia abajo. Si se combina con el ventilador es perfecta para cocinar carnes y pescados.
  • Cocción superior: esta función utiliza únicamente el calor de la resistencia de la parte superior. Es la adecuada en recetas en las que se quiere dorar la parte de encima del plato que estamos preparando.
  • Cocción inferior: el calor procede de la parte inferior y es ideal para cocinar pizzas o empanadas, en las que queremos que la masa quede crujiente sin quemarse.
  • Descongelar: aun que el microondas suele ser el electrodoméstico más utilizado para descongelar, el horno también es una de las formas para descongelar correctamente los alimentos. Es conveniente utilizarlo cuando queremos descongelar grandes cantidades de alimentos sin que estos acaben cocidos por dentro.

Elige los moldes de horno adecuados

Puede parecer un factor sin mucha importancia, pero la elección de moldes para horno es fundamental para la correcta distribución del calor en el alimento. Utiliza recipientes para cocción de materiales oscuros y no reflectantes. Los moldes de colores claros como el aluminio o el acero inoxidable, suelen reflectar el calor y desviarlo, por lo que acaban por afectar a la correcta cocción del alimento en el recipiente.

Mantén una temperatura constante

¿Cuántas veces has sentido la necesidad de abrir la puerta del horno mientras tienes algo adentro? Este gesto aparentemente inocente, hace que la temperatura del horno baje y la cocción del alimento no sea la adecuada. Intenta calcular el tiempo de cocción exacto de tu plato o controla como va desde la ventana del horno.

Presta atención a la limpieza

La limpieza del horno y su mantenimiento diario debe realizarse con productos especiales para este. Si bien es cierto que existen algunos trucos caseros para la limpieza del horno, alguno de ellos puede ser perjudicial para su buen funcionamiento o puede dañar el material con el que está fabricado. Por ello, es recomendable que utilices aquellos productos especiales para horno o los elegidos por los propios fabricantes.

Aprovecha el calor residual del horno

Para aquellos alimentos con temperaturas entre los 120-140ºC y tiempos superiores a media hora, puedes bajar la temperatura unos cinco minutos antes de que se haya acabado la cocción. De esta manera, utilizarás el calor residual de la cocción y ahorrarás energía en tu hogar.

Ahora que ya conoces nuestros trucos para sacarle todo el jugo a tu horno, estas listo/a para preparar recetas saludables y deliciosas. ¿Que te han parecido nuestros “tips”? Cuéntanoslo.