Enciclopedias, revistas, libros, recetarios, artículos en periódicos, cintas de videos, programas de radio y tv. Todos ellos eran los medios más comunes y esperados pacientemente por el público para obtener información sobre aspectos gastronómicos, de nuevos platillos, recetas, restaurantes emblemáticos y premiados por su servicio al comensal. Pero, sobre todo, el “boca a boca” fungía como el motor para publicitar los lugares o restaurantes de moda.

Con la aparición comercial y popularización del internet desde los años 90 del siglo XX, la información universal creció exponencialmente y ha llegado al alcance de la mayoría. Con esta herramienta, todas las ramas del saber se han desarrollado aún más y la gastronomía no escapó de esta tendencia.

El internet trajo consigo el desarrollo de plataformas digitales para hacer conexiones, creando y desarrollando sistemas de información, programas online, aplicaciones y las muy utilizadas redes sociales que se iniciaron con un objetivo de mantener el contacto con amigos y familiares.

El ámbito gastronómico se ha venido adaptando a los cambios generacionales, tanto a nivel económico e industrial como a los gustos y expectativas culinarias del público. Es así como el internet y las redes sociales han influido de una manera tan poderosa para “democratizar la gastronomía”; es decir, para que la cocina esté al alcance de todos.

redes sociales mobil

Información al instante y de calidad

La gran disponibilidad de información gastronómica en la web y la interacción constante de las personas a través de las redes sociales, han creado las bases para que el interés en la cocina sea cada día mayor. Las exigencias de los comensales por nuevos platos, marcas o sitios para disfrutar de nuevas sensaciones culinarias son influenciadas por la interacción constante de éstos en las redes sociales. No solo las empresas del ramo gastronómico aprovechan estos espacios en la web para publicitar sus productos o sus negocios con el fin de captar clientes; sino que el público puede a través de éstos mostrar sus emociones. Puede enseñarle a los demás la satisfacción que siente el estar disfrutando de un exquisito menú en su sitio preferido, montando fotos y videos en las distintas redes y plataformas que usa.

En muchos casos, existe una retroalimentación entre el que ofrece el servicio gastronómico y el cliente, a través de la posibilidad de hacer comentarios en las páginas web de los restaurantes, por ejemplo. Donde normalmente califican el sitio, el servicio o la comida que ofrece. Esto es importante ya que conlleva a mejorar los estándares de calidad de los mismos.
Por ello, es importante que los prestadores de servicios gastronómicos cuenten con un community manager, quien será el responsable de gestionar la comunidad de internet, en línea, digital o virtual. El community manager actuará como auditor de la marca en los medios sociales.​

Ya no existe un sólo crítico culinario para evaluar el servicio o la comida de un restaurante, sino que son miles y miles los que pueden opinar a través de un comentario en sus redes sociales. Éstas pueden impulsarte o destruirte, sólo hay que darle un buen uso para obtener y lograr los resultados esperados, especialmente en el área gastronómica.