Seguramente has oído hablar de la “slow food” o comida lenta, quizás te has topado con algún restaurante en el que presumen de practicar esta filosofía pero ¿sabes qué es la slow food? Hoy te contamos los orígenes de este movimiento, sus objetivos con la tradición gastronómica de cada país y su filosofía.

¿Qué es la Slow food?

La Slow food es un movimiento con presencia en más de 140 países de todo el mundo que fomenta la alimentación consciente, considerando el origen de los alimentos y dando especial importancia a su calidad, totalmente contrarios a la filosofía fast food. Este movimiento es algo más que una simple moda, surge con la intención de proteger la gastronomía local, sus productos de origen natural y la metodología de cultivo tradicional.

Este concepto se ha vuelto muy popular por tener una filosofía que muchas personas comparten, la reflexión de que llevamos un ritmo de vida demasiado ajetreado que nos ha hecho vivir más de prisa. Este nuevo modo de vida ha modificado costumbres saludables (como comer alimentos frescos de temporada) y además representa una amenaza para el medio ambiente como por ejemplo podría ser la sobreexplotación de los cultivos. Los defensores de este movimiento defiende la tranquilidad, redescubrir el placer de comer consumiendo materias primas de calidad y disfrutar de la vida con más calma.

Sus orígenes

La Slow food surge como organización en la localidad de Bra, situada en la región de Piamonte (Italia), en el año 1986 por el sociólogo y político Carlo Petrini. En 2004 la Organización de las Naciones Unidas por la Alimentación y la Agricultura los reconoció de manera oficial como una organización sin ánimo de lucro y empezó a colaborar con los proyectos de la Slow food.

Tras varias décadas ya, el movimiento no para de crecer y evolucionar con el objetivo de concienciar al mundo entero de la importancia de la alimentación natural, ecológica y respetuosa con el medio ambiente y la biosfera. Hoy en día tiene miles de socios que comparten esta ideología distribuidos por los cinco continentes.

Filosofía y objetivos de la Slow food

Como hemos dicho ya, el principal objetivo de la filosofía de la “comida lenta” es erradicar la cultura del fast food para retornar a la alimentación más natural, con ingredientes saludables de temporada y ecológicos, conservar las tradiciones gastronómicas de cada localidad y volver a disfrutar del placer de comer.

comprar productos locales naturales

Para conseguir estos objetivos esta organización cree que es necesario que el consumidor esté bien informado sobre los procesos a los que se someten los alimentos que consume, su orígen y su calidad. Por ello, se proponen educar a los consumidores con la cultura del respeto y el gusto por una nutrición saludable, además de informarlos sobre temas como el impacto ambiental, las especies animales y vegetales en peligro de extinción y la producción artesanal de productos.

Su batalla contra la comida rápida parece estar haciendo mella en la población, ya que poco a poco la tendencia va girando hacia un tipo de alimentación de más calidad y saludable. Desde la organización recomiendan volver a sentir el placer de la comida natural, el respeto del medio ambiente y tener en cuenta cuestiones como la identidad cultural de las regiones productoras y los tipos de agricultura menos agresivos.

Recuperar costumbres tradicionales más saludables, consumir platos más completos y naturales y recuperar la cultura gastronómica de cada región es fundamental para mejorar nuestra calidad de vida y, además, preservar el medio ambiente. Y tú ¿conocías el movimiento slow food? ¡Cuéntanos en los comentarios que te ha parecido su filosofia!