Siempre, en la historia de la cocina, las personas se han preocupado por experimentar con la comida cuando hace contacto con el fuego, con el calor. El primer material descubierto para esto fue la cerámica, luego apareció en el mercado mucha competencia y mejoras en estos materiales hasta el día de hoy: Una innumerable variedad de ollas y sartenes.

Con el tiempo, unos utensilios son más deseados y otros menos utilizados, pero al final, la pregunta que muchos se hacen es: ¿Cuál es el mejor material para los utensilios y el menaje de la cocina? ¡En este artículo saldrás de dudas!

Tipos de materiales para el menaje y utensilios de cocina

  • PTFE o Teflón

    Solemos llamar “de teflón” al menaje fabricado con este material, pero realmente Teflón es una marca. A lo que nos referimos cuando decimos sartenes de teflón es a aquellas de aluminio que están recubiertas con una superficie negra hecha de politetrafluoroetileno (PTFE). Fueron muy famosas al momento de su lanzamiento, y hoy lo siguen siendo por tener un buen poder antiadherente y bajo precio.

    Duran poco porque se rayan muy fácilmente. También han generado bastante controversia por su posible toxicidad cuando entran en contacto con la comida, en general se sabe que el PTFE no es dañino en sí, a menos que se caliente a más de 230ºC, lo cual hace que emita gases muy dañinos para el ambiente. Algo que si podría afectar a nuestra salud es el politetrafluoretileno (PFOA), el cual es el material con el que se pega la sartén con el antiadherente. Esto hace que sea importante cambiarlas al rayarse.

  • Cerámica

    Las cubiertas con cerámica nacen prometiendo ser la mejor alternativa tanto en no toxicidad como en antiadherencia. Suelen ser antiadherentes, pero esta propiedad la pierden muy rápido y también se rayan fácilmente, dejando el aluminio descubierto, el cual no es tan peligroso si no se utiliza tan seguido.

  • Aluminio

    Es muy barato y ligero, pero tiene sus riesgos, por lo que se necesitan algunas precauciones para su uso. Primero, debemos saber que el aluminio se libera estando en constante contacto con alimentos ácidos, esto porque dicho material reacciona al PH bajo. Y segundo, es un material propenso a la corrosión por el contacto con el oxígeno. Para evitar esto, se debe utilizar aluminio anodizado.

  • Titanio

    Realmente estos utensilios no son completamente de titanio, son de aluminio revestido con PTFE y reforzados con un revestimiento de titanio, el cual le ofrece más duración, y por supuesto, más anti-adherencia. Esta capa añadida lo hace más costoso. Se muestran como una opción más sana que el “teflón”, pero aun así su elaboración lleva químicos. Sería ecológico si su etiqueta dijera que es libre de PFOA.

  • Acero Inoxidable

    Hay diferentes aleaciones. La más segura es la 10/18, esto significa que su revestimiento es 10% níquel y 18% cromo, la mejor combinación para proteger a la comida de la base de cobre o aluminio. Es una opción muy llamativa por ser resistente y no tóxica, no tiene químicos y su superficie sin poros evita la acumulación de olores y sabores.

  • Hierro fundido

    De los más antiguos y eficientes que existen. El calor tarda en abarcar toda la superficie, pero cuando lo hace, se mantiene y calienta toda la olla de forma homogénea. Soporta temperaturas bastante altas en hornillas y hornos sin desprender componentes tóxicos, y tiene buena reputación como antiadherente. En caso de que este tipo de sartenes de hierro se peguen, siempre puedes curarla para para recuperar su antiadherencia.

    Tienen gran peso, lo que las hace poco convenientes para algunas recetas o hasta para su traslado en la cocina. Además, para evitar su oxidación se les debe agregar aceite de oliva o manteca de cerdo luego de usarlas.

  • Barro o arcilla

    El barro está compuesto de minerales y metales de una forma muy cercana a nuestro cuerpo, lo que lo hace un material armonioso para nosotros. A pesar de apreciar el sabor especial que les da a las comidas que en él se preparan, últimamente hemos dejado de usarlo. Éste tipo de cacerolas no están hechas para todo tipo de recetas y son sensibles a los cambios bruscos de temperatura, lo que las hace muy delicadas.

Podemos elegir el material que queramos para nuestras ollas y sartenes, pero es importante seguir dos reglas: Dejar que se enfríen antes de lavarse, y usar utensilios de madera o silicona para evitar que se rallen, si así lo hacemos podremos prolongar su vida útil.