En este pleno siglo XXI son muchas las opciones del consumidor en cuanto a escoger el sitio ideal para disfrutar de una comida espectacular y que le haga vivir nuevas sensaciones. Existe un mercado muy competitivo en el sector gastronómico donde las grandes corporaciones, cadenas nacionales e internacionales de restaurantes ofrecen diferentes alternativas dirigidas a captar a los consumidores. En esta dinámica van quedando rezagados muchos sitios que la gente tenían como su sitio preferido para un lunch, para un almuerzo o cena, aun y cuando sus ofertas culinarias sigan siendo muy buenas.

Pero ¿Por qué un restaurante no ve crecer sus ventas o cada vez tiene los mismos o menos clientes? ¿Qué papel juega el marketing gastronómico en estos casos?

En primer lugar, definimos lo que es marketing gastronómico como el conjunto de acciones llevadas a cabo para captar y cautivar clientes a fin de satisfacer sus necesidades a través de productos y servicios gastronómicos. En otras palabras, hay que determinar el público objetivo, segmentar los clientes, para crear productos y servicios adaptados a sus necesidades, que conecten con sus emociones.

Los métodos de un correcto marketing gastronómico

En consecuencia, el marketing gastronómico está presente en casi todos, por no decir en todos los procesos del restaurante; desde que recibimos al cliente, mostramos la carta o menú, el montaje y presentación del plato al comensal, hasta entregarle la cuenta y darle la despedida. Todos estos procesos hay que llevarlos a cabo a la perfección para cautivar a los clientes, sin embargo hay que agregar lo siguiente:

  1. Ser diferentes: en un mercado tan competitivo como lo es el gastronómico, las ofertas tienden a ser mucho de lo mismo, por lo que hay que añadir un valor agregado, un producto, un servicio, una acción que nos diferencie de los demás y con lo cual el cliente objetivo se sienta feliz, satisfecho y con la sensación de que recibió algo adicional por el mismo precio pagado. En este campo se puede incluir
    la imagen de del negocio, la decoración, el uniforme del personal y diseño de la carta entre otros.
  2. Hay que innovar: muchas veces cambiando un simple proceso podemos ser más eficientes y logramos captar la atención del cliente. Un ejemplo sería ampliar la presentación del menú online para que el cliente tenga una oportunidad previa de analizar los platos, para cuando llegue al restaurante con una idea de lo que va a ordenar. No necesariamente estos cambios implican grandes costos para el
    restaurante.
  3. Atención al cliente: hay que darle buena atención al cliente, ser amables, hacerlos sentir feliz pero sin rayar en lo abusivo y sin invadir su espacio. No solo es vender un plato o un buen vino; un cliente feliz es garantía de constancia, es garantía de que va a volver a nuestro restaurante.

A todas estas, en el negocio gastronómico, una vez analizado y segmentado el público objetivo, deben implementarse las herramientas y estrategias de marketing gastronómico adaptadas a su realidad. Entre las más usadas tenemos:

  • Redes sociales: tener presencia en las redes sociales tales como Facebook,Instagram, WhatsApp, Fanspage, página Web.
  • Copywriting gastronómico: presentar en las redes sociales textos persuasivos, imágenes y videos que motiven al cliente a desear ese platillo o servicio soñado.
  • Entertainment: llevar esa experiencia culinaria que el cliente desea, acompañado de un buen espectáculo musical, por ejemplo.
  • Feedback: mantener una interacción a través de las redes sociales con los clientes. Deben dar respuestas a sus inquietudes de forma precisa y oportuna. De que vale mantener abierta en una red social la opción de opiniones sino son atendidas sus preguntas y dar solución a sus inquietudes.
  • Branding: mantener posicionada la marca del negocio. Que siempre esté activa, que sea conocida por todos. El solo hecho de impulsar y mantener la marca, el slogan o logo del restaurante, genera confianza y mantiene en la mente de los comensales las gratas experiencias vividas y su deseo de volver a ese negocio gastronómico.

Entonces, la idea del marketing es captar nuevos clientes, mantenerlos y fidelizarlos. Es obvio que, paralelamente, teniendo un buen control presupuestal se cumplirán con las metas de ventas y financieras propuestas en el restaurante.