La salsa es una preparación más o menos líquida, caliente o fría, que acompaña o sirve para cocinar un plato o manjar. Su objetivo primordial es agregar a este último un sabor que armonice el todo. Las salsas no sólo inciden en las sensaciones del gusto y el olor, sino que también pueden aportar colores diversos que dan una nueva apariencia a un plato.

Las salsas también pueden ser elaboradas directamente en la cocción del mismo plato, como en el caso de los guisos: cerdo, ternera o res, pescado, pollo, verduras. En estos casos, el ingrediente principal suele aportar gran parte del sabor, y se agregan otros ingredientes para complementar o dar textura.

En gastronomía es fundamental el uso de las salsas madres, que en la actualidad se consideran estas seis:

  • La española, la velouté y la de tomate o pomodoro (éstas elaboradas a partir de fondos o caldos),
  • La salsa mayonesa y salsa holandesa (emulsionadas con huevo y aceite o mantequilla), y
  • La famosa salsa bechamel.

Existen infinidades de salsas procedentes de muchas regiones del mundo. Unas muy conocidas y otras menos, pero que se han internacionalizado hasta el punto que se consideran casi indispensables en la cocina para resaltar y darle ese toque especial y de buen gusto a los platos. Por ello veremos que, aparte de las salsas madres, tenemos otras que, como complemento o ingrediente principal, pueden ayudarte a crear obras de arte culinarias en tu restaurante o en tu propio hogar.
salsas

  1. La Salsa Pesto
    Es una salsa que dura unos cuatro o cinco días en la nevera en perfecto estado. Ésta se elabora con albahaca fresca, piñones, aceite de oliva, ajo y queso parmesano, y tiene un sabor y gusto tan acentuado que con tan sólo una pequeña porción se puede aderezar un buen servicio de pasta, una buena pizza, un puré de patatas, entre otros. También sirve para preparar ensaladas, topping para rebanadas de pan, o para preparar pescados al grill.

    Existen otras variantes de esta espectacular salsa casera como lo son el Pesto de Espinacas, de Tomates Secos y Avellanas, de Guisantes, de Almendras, de Remolacha y Pistacho, de Aceitunas con Anchoas y Perejil, Pesto de Ají y el riquísimo Pesto de Cilantro, entre muchas otras variedades que quedan a la imaginación del cocinero.

  2. Salsa Alioli
    La salsa alioli, también denominada como ajolio, ajoaceite, ajiaceite o ajaceite es una salsa característica de la cocina mediterránea obtenida por la emulsión de aceite de oliva y ajo.
    Generalmente se usa como condimento en algunos de los platos, en especial de preparaciones a base de pescado o marisco, patatas, carnes y aperitivos.
  3. Salsa Tártara
    La salsa tártara es una salsa derivada de la salsa madre “mayonesa” y contiene mostaza, alcaparras, aceitunas, vinagre, cebollas y rábano; y en algunas ocasiones se le agrega perejil picadito. Generalmente se emplea como acompañamiento de platos compuestos por pescado, alitas de pollo y aperitivos. En algunos países como el Perú se añade cebollín o cebollita china y huevos cocido, ambos cortados en cuadritos.
  4. Salsa de Yogurt
    Es una salsa típica de la comida mediterránea donde se mezcla el yogurt con menta picada, un poco de aceite, vinagre y sal, mezclándose hasta obtener una salsa uniforme. Esta rica y fresca salsa es un acompañante ideal para ensaladas.

En general los tipos de salsas que podemos elaborar dependerán de los ingredientes locales y de temporada de los cuales dispongamos. Todo queda a la imaginación para crear estos exquisitos complementos de platos que aportarán un exquisito gusto final para el comensal.