La globalización ha conseguido acercar productos de países lejanos que años atrás parecían relativamente complicado de obtenerlos. Acortar espacios y tiempo puede suponer unos grandes beneficios para la sociedad. ¿Pero nos hemos estando olvidando de pensar en particular para beneficiar al conjunto global? Es decir, nos gusta consumir en fast food americanos, vamos a comer pasta italiana… y de los productos de la tierra ¿Quién se acuerda?. Este uno de los principales pasos de la gastronomía de km0, considerado también como ecológica, saludable y solidaria.
Los tres adjetivos son claramente inherentes uno al otro.

Aquí los destacamos de manera breve:

  • Ecológica:
  • porque no contiene pesticidas ni productos químicos que alteran la naturalidad del producto. Basada también en promover el cuidado del medio ambiente.

  • Solidaria:
  • porque ayudas a gente de tu entorno a producir, como podría ser el ganadero de tu pueblo y no a las grandes multinacionales.

  • Saludable:
  • porque contienen nutrientes totalmente naturales y sin añadidos que podrían afectar a la larga a tu organismo.

El primer paso de este proceso lo encontramos en la famosa revolución verde entre los años 1960 y 1980, donde hubo un gran incremento de la productividad agrícola en Estados Unidos con la ayuda de pesticidas y fertilizantes. Nada más lejos de la realidad, lo que iba a ser un cambio a mejor vida para muchos sectores, fue el inicio de la decadencia para los pequeños productores ya que el gasto en elementos químicos les supuso, a la larga, el abandono de sus tierras en beneficio de las grandes multinacionales. Gracias a esta etapa, se han ido generando más asociaciones y ha habido más implicación por parte de la sociedad para terminar con el uso excesivo de los productos químicos en el sector agrícola.

De esta manera estamos en un tipo de gastronomía que cultiva ingredientes de forma orgánica, en huertas donde el propio agricultor es el dueño de la casa, esas que muchas personas prefieren tener en sus patios y así ir colaborando de manera gradual con la reducción de los altos consumos energéticos que se originan cuando se exportan los alimentos desde otras localidades o hasta desde otros países. En conclusión, estamos delante un idea que quiere preservar y cuidar el producto autóctono.

ecologia-huerta

Este paso también se esta dando de forma gradual en las grandes cocinas de los mejores restaurantes del mundo. Los denominados Ecochefs de renombre, sugieren un tipo de cocina que favorezca al productor local y a la sostenibilidad. A parte de estos dos preceptos, este mercado se mueve a partir de la protección de su paisaje y al mismo tiempo a reeducar a la gente en los valores más esenciales para cuidar el entorno en el que vivimos. Por lo tanto, podríamos decir que la gastronomía se engloba dentro de un grande compendio de muchos factores en que cada uno tiene una función básica para que la cadena de subministro funcione a la perfección.

Sin duda alguna, lo que a día de hoy también ha repercutido de forma gradual a una mayor concienciación a este tipo de gastronomía, ha sido un cambio de mentalidad y mayor aceptación de problemas sociales como el maltrato animal. El hecho de querer comer saludable y productos de origen vegetal, ha provocado una deriva naturalista y reivindicativa que ha ayudado a lograr una mayor visibilidad a estos alimentos de proximidad que habían quedado descuidados hace algunos años atrás.