El jengibre común es una especia utilizada en la cocina tradicional asiática desde hace siglos por su especial sabor y sus propiedades medicinales. La raíz del jengibre proviene de una planta herbácea originaria del este asiático, se cree que fue una de las primeras especias en llegar a Europa por los mercaderes de la época. Hoy en día multitud de países la cultivan pero la gran mayoría del jengibre que podemos encontrar en el mercado proviene de China.

Propiedades del jengibre

Los principios activos del jengibre nos aportan gran multitud de beneficios para nuestro organismo, te contamos algunos de ellos:

  • Mejora la circulación

    Esta raíz contiene niveles altos de magnesio y zinc, dos minerales fundamentales para la salud circulatoria. El primero previene la aparición de arritmias cardíacas y, el segundo, se encuentra en la capa más fina de la células que recubren los vasos sanguíneos.


  • Previene la aparición de catarros y gripes

    El jengibre es un potente antibiótico que ayuda a prevenir catarros, gripes y resfriados, también es un expectorante muy eficaz por lo que contribuye a mejorar la salud de tu sistema respiratorio y reduce los síntomas del proceso gripal y su duración. Además, consumir frecuentemente esta raíz refuerza el sistema inmunitario y mantiene fuertes las defensas del cuerpo.


  • Facilita la digestión

    Además de mejorar la absorción de nutrientes tras la ingesta de alimentos, el jengibre también contribuye a reducir la inflamación abdominal y a facilitar el proceso digestivo. También es eficaz contra el estreñimiento ocasional y reduce las flatulencias.

Uso culinario del jengibre

Entre las propiedades del jengibre se encuentra su particular capacidad para potenciar el sabor de los alimentos en diferentes tipos de elaboraciones. Puedes incluir en tus platos el jengibre de varias maneras: fresco, seco, molido (o en polvo) o en confitado.

tipos de jengibre

Jengibre fresco para cocinar

El aspecto de la raíz del jengibre es nudoso, su piel es tersa pero firme y el interior es mas o menos tierno. Para añadirlo en tus platos lo primero que debes hacer es retirar la piel, puedes cortar el trozo que necesites, pelarlo y dejar el resto con piel para conservarlo mejor. También puedes pelar la raíz entera (dependiendo de lo grande que sea), rallar lo que necesites y guardarla sin piel, lo más recomendable es conservarla en papel de aluminio hasta un máximo de 3 semanas en la nevera.

Puedes añadir el jengibre rallado o cortado en pequeños trozos mientras se están cocinando los ingredientes o antes, depende de ti. En la cocina tradicional china suelen pelarlo en tiras finas, calentarlo junto con el aceite y añadir el resto de ingredientes después; de esta manera se aprovecha todo su perfume.

Raíz de jengibre seca

Los preparados de raíz seca pueden encontrarse sueltos o en recipientes en cualquier herbolario o tiendas con productos asiáticos. Para su conservación es recomendable guardarlas en un tarro de cristal con cierre hermético, en lugar fresco y oscuro y consumirse en un periodo menor a 3 meses. Debes tener en cuenta que el sabor de la raíz seca es mucho más fuerte y concentrado que cuando es fresco. Antes de añadirlo a tu plato lo más recomendable es darle un par de golpes para que las fibras se rompan y su sabor se libere al completo, puedes agregarlo en adobos para aves, carne y pescados, en ensaladas, guisos y salsas.

Jengibre confitado en postres

El jengibre puede presentarse en forma de daditos confitados obtenidos a partir de la raíz fresca cocida en almíbar y posteriormente puesta a secar. Puedes comprar jengibre confitado suelto en forma de pequeñas gominolas o palitos sueltos o envasados. En cuanto al uso culinario, te recomendamos utilizar el jengibre confitado en postres como pasteles, tartas o con frutas, en mermeladas caseras o compotas. Nuestro consejo es que para conservarlo correctamente lo guardes en un frasco bien cerrado, así evitarás que se endurezca y pierda su sabor.

Jengibre molido

El jengibre molido es el resultado de moler la raíz seca, puedes hacerlo tu mismo/a en casa o comprarlo ya molido. Dependiendo del tipo de jengibre que escojas serás más fuerte o más delicado, de cualquier manera es un ingrediente muy versátil y puedes combinarla con otras especias como: la pimienta, la nuez moscada o el clavo de olor en platos horneados o incluso en postres. Recuerda utilizar la cantidad justa, ya que si te pasas el jengibre puede enmascarar el sabor del plato en general. Te recomendamos comprarlo en pequeñas cantidades, para evitar que se eche a perder, y conservarlo dentro de un frasco de cristal hermético que esté en un lugar fresco y seco.

Y tú ¿conocías alguna de las propiedades del jengibre? ¿Sueles incluir esta raíz milagrosa en tus recetas? ¡Cuéntanoslo!