Existen una gran variedad de hierbas aromáticas aromáticas para cocinar, dar un sabor especial a tus elaboraciones y decorar tus platos. Además de ser muy versátiles para cocinar, las hierbas suelen tener efectos beneficiosos para el organismo. Tanto si quieres utilizar sus hojas, tallo o en forma de ramillete, hoy hacemos un repaso a las características y usos de 7 hierbas aromáticas que no pueden faltar en tu cocina.

1. Albahaca

Esta hierba aromática cuenta con más 100 especies diferentes con su sabor propio, la más común y la que se suele utilizar con más frecuencia es la albahaca dulce. Aunque es más recomendable consumirla fresca, también puedes encontrarla seca, añádela en salsas como el pesto para pasta o en sopas, verduras crudas como el tomate, ternera, pescados o ensaladas.

Su sabor es cítrico, fresco y recuerda al estragón o a la menta. Puedes combinarla con otras especias y condimentos como el ajo, el anís, el clavo de olor o la menta.

2. Hierbabuena

Su sabor es fuerte y refrescante, se utiliza principalmente en la repostería aunque también puede añadirse en primeros y segundos platos salados como sopas frías y calientes, verduras, carnes y aves para potenciar su sabor. Puedes combinar la hierbabuena con otras hierbas aromáticas como la albahaca, el perejil, el cilantro, jengibre o el eneldo.

Ayuda a combatir problemas digestivos, es un analgésico y un antiséptico efectivo, combate el mal aliento y tiene efectos relajantes si se consume en forma de infusión.

3. Hinojo

El hinojo tiene un sabor que recuerda al eneldo y suele utilizarse para elaborar salsas y ensaladas, pescados, cerdo y platos con huevo. Es una hierba aromática digestiva: favorece la digestión, abre el apetito y disminuye los síntomas del dolor de estómago. Además es un potente antiséptico y expectorante.

4. Laurel

El laurel es la hierba aromática estrella para preparar adobos y marinados para los ingredientes de tus elaboraciones. Puedes añadirlo en caldos y guisos de carne. Sus hojas pueden utilizarse tanto frescas como secas. El laurel es digestivo, ayuda a abrir el apetito, es diurético, estimula la circulación y es efectivo para disminuir los síntomas de procesos gripales.

5. Orégano

El sabor del orégano es intenso y con un toque picante, suele utilizarse en seco aunque también puede encontrarse fresco. Es el principal condimento de la pizza y puedes añadirlo prácticamente en cualquier plato: ensaladas, guisos con carne, carnes a la parilla, pescado, adobos, patatas, quesos (provolone, mozzarella fresca…) en el arroz o en salsas. También puedes incluirlo en la masa de panes o focaccias.

Es un remedio natural para aliviar problemas en el sistema respiratorio, combate los síntomas del síndrome premenstrual, mejora las defensas y el funcionamiento del sistema inmunológico, es antioxidante y disminuye los niveles de azúcar en sangre.

6. Romero

El romero es una hierba aromática de sabor agradable, dulce y fresco. Combina a la perfección con ingredientes como la carne, la verdura y pescados como las sardinas o la caballa. Se utiliza especialmente en guisos, asados y para masas saladas de panes y para aromatizar vinagres o aceites.

El romero tiene multitud de propiedades medicinales: es antiséptico, depurativo, diurético, alivia dolores de cabeza y jaquecas. Además es rico en hierro, lo que contribuye a mejorar los síntomas de la anemia, y en antioxidantes, lo que previene el envejecimiento prematuro de la piel.

7. Perejil

El perejil tiene dos variedades: el perejil liso o rizado, su sabor es fresco en general. El perejil liso tiene un sabor más intenso y suele emplearse en salsas, vinagretas y rellenos para carnes blancas y rojas. Por el contrario, el perejil rizado es más dulce y se utiliza principalmente para emplatar y decorar platos. Esta hierba aromática es muy versátil por lo que puede combinarse con diferentes especias e ingredientes: el cilantro, la menta, el ajo, el limón, la nuez, las setas y verduras como la zanahora y las patatas.

Es rico en antioxidantes, minerales como el potasio, vitamina A y C y betacaroteno. Tiene multitud de beneficios para el organismo: ayuda a mejorar la circulación, regula la presión arterial, es un depurativo natural, evita enfermedades cardiovasculares, ayuda a bajar de peso, combate enfermedades relacionadas con los huesos y regula la flora intestinal.

Consejos para mantener las hierbas aromáticas frescas

Lo más recomendable para disponer de hierbas aromáticas frescas es tener un pequeño huerto con algunas de las que más utilices o simplemente una o dos macetas. Así podrás incorporar en tus platos hierbas aromáticas recién recogidas, recuerda tener en cuenta que cada hierba tiene su cuidado específico y que algunas son de temporada.

Mantener las hierbas aromáticas frescas

En el caso de que no puedas cultivar tu mismo/a tus hierbas aromáticas, te contamos algunas soluciones para mantener tus hierbas aromáticas siempre frescas:

  • Conservarlas en un vaso con agua: para mantener las hierbas con tallo frescas ponlas en un vaso con agua dentro de la nevera.
  • Congerlarlas: puedes congelarlas tanto enteras como picadas.
  • En aceite: si has comprado más hierbas aromáticas de la cuenta y no sabes que hacer con ellas puedes ponerlas en aceite y así tendrás un aceite aromatizado casero.
  • Secarlas: el proceso de secado es tan sencillo como poner las hierbas colgado boca abajo hasta que se haya secado. Recuerda guardarlas en un frasco con cierre hermético para conservarlas en perfecto estado.

Cuéntanos cual es tu hierba aromática preferida y cómo la utilizas en tus platos.