Ahora que finalmente acaba el verano y comienza el otoño llegan todos los buenos propósitos para el nuevo curso, y también con algo de antelación a las navidades muchas personas deciden ponerse a dieta.

Cuando las dietas comienzan se escuchan comentarios sobre todo tipo de alimentos, y como no también sobre las frutas, como por ejemplo que engordan o que contienen demasiado azúcar. Pues bien, vamos a coger con pinzas esas dos afirmaciones y vamos a explicar qué hay de cierto y de falso en todo esto.

¿Realmente la fruta engorda?

Y es que, siendo estrictos, podríamos decir que cualquier alimento que aporte calorías te puede engordar. La clave está en el número de calorías que consumas, ya que lógicamente si consumes más calorías de las que gastas, acabarás engordando.

¿Puede la fruta engordar? Estrictamente hablando si. Ahora bien, si comes las tres raciones diarias de fruta que se recomienda, ¿puedes engordar?, si lo acompañas de una merienda a base de bollería industrial. Pues si. ¿Pero crees que realmente es la fruta la que te hace engordar?

De dónde procede el mito de que la fruta engorda

Si cuidas tu alimentación, consumir unas cuantas piezas de fruta diarias, no sólo no te van a hacer engordar, sino que te aportarán las vitaminas y minerales que tu cuerpo necesita, además de darte una dosis de energía. Energía que proviene de los azúcares intrínsecos que contiene la fruta. De aquí viene la creencia de que la fruta engorda. Sin embargo aquí conviene explicar la diferencia entre los azúcares libres contra los azúcares intrínsecos.

Azúcares libres vs azúcares intrínsecos.

Durante el año 2015, la OMS emitió una nota informativa, en la que recomendaba la cantidad de ingesta diaria de azúcar. En ella se recomienda que el consumo de azúcares libres sea menor al 10% de la ingesta calórica total. Y si además ésta es menor al 5%, se producirán beneficios en la salud.
Los azúcares libres son según la OMS los monosacáridos y disacáridos añadidos a los alimentos por los fabricantes, los cocineros o los propios consumidores. Pero además también son los azúcares presentes de forma natural en los jarabes, miel, zumos de fruta y concentrados de zumo de fruta.

En cambio, en los azúcares intrínsecos que contienen frutas y verduras, la OMS no ha encontrado evidencias de que sea perjudicial para la salud. Aquellos que desaconsejan el consumo de fruta por su contenido de azúcar, están dando una visión demasiado simplista y no se han parado a pensar en las propiedades que un consumo habitual de fruta es capaz de aportarnos.

¿Es malo consumir fruta después de las comidas?

Otro de los mantras en lo que a consumo de fruta seguro que has escuchado, es que es malo consumirlo después de las comidas. No está demostrado que las propiedades de la fruta cambien por comerlas antes o después, sin embargo sí que es cierto que el comer previamente la fruta, hará que evites saciarte antes con otro tipo de comida más copiosa y quizá no tan saludable.

Como ves no hay ninguna razón para pensar que la fruta engorda y que su consumo es perjudicial. Nuestro cuerpo necesita todo tipo de nutrientes, incluido el azúcar, pero en su cantidad necesaria, favoreciendo así los azúcares intrínsecos a los azúcares libres y siempre manteniendo la norma de gastar más calorías de las que ingerimos.

Y no olvides que además de cuidar tu alimentación, debes combinarlo con algo de ejercicio. Tu salud lo agradecerá.