Desde hace muchos años que se aplican técnicas para conservar alimentos perecederos como las frutas, verduras, carnes y pescados. En un primer momento esta práctica surgió por necesidad, los alimentos no duraban mucho y era difícil encontrar un lugar con las condiciones aptas para su almacenamiento. Sumado a esto, en épocas más conflictivas como en guerras o conflictos políticos, las conservas eran de gran utilidad y alimentaban a muchas familias que no disponían de alimentos frescos para comer.  

En la actualidad, lejos de épocas de escasez extrema, continuamos consumiendo conservas por el simple hecho de que están muy ricas y son muy versátiles a la hora de incluirlas en nuestros platos. Como consumir elaboraciones caseras es más recomendable, en este artículo te contamos cómo elaborar conservas seguras y deliciosas ¡anímate a probarlas!

Cómo preparar conservas caseras

  • Elige los alimentos en su punto justo

    Antes de empezar a hacer tus conservas caseras, es importante saber que los alimentos deben estar en su punto justo de madurez para que la elaboración salga perfecta. También debes tener en cuenta de que cada alimento requiere de unas condiciones concretas, por ejemplo:

    • Las verduras deben ser frescas y de temporada: así aseguras la calidad de tus conservas y ahorras en la compra.
    • Las frutas blandas no deben estar demasiado maduras: si preparas conservas con frutas blandas muy maduras, es posible que el alto contenido de agua evite que las conservas cuajen bien.
    • Las frutas ¡muy jugosas!: cuanto más jugo tenga la fruta que escojas, mejor sabor tendrán tus conservas.
  • Prepara bien los alimentos

    Una vez ya has escogido los alimentos perfectos para elaborar tus conservas caseras, lo siguiente es prepararlos. Cada uno de ellos requerirá una preparación diferente. Para las frutas y verduras con hojas y tallos, retira estas partes con cuidado para no llevarte demasiado producto a quitarlas.

    Para los alimentos con cáscara como pueden ser los cítricos, lo más importante es aprovechar al máximo su jugo. Puedes hacer rodar la o las piezas de frutas para ablandar su interior, recuerda aplicar un poco de presión en el proceso. Otra forma eficaz para exprimir todo el jugo de una pieza de fruta es aplicar calor, puedes calentarla en una olla durante unos cinco minutos aproximadamente.

    En el caso de las frutas con piel (tomates, naranjas, melocotones, nectarinas, etc) puedes retirar la piel si la receta así lo indica. Procura pelar los alimentos con un cuchillo bien afilado y si, se te hace difícil retirar la piel, puedes hervirlos en agua durante 1 o 2 minutos para que esta se suelte. Una vez hecho esto, enjuaga la pieza en agua fría y deja que se enfríe por completo.

    Conservas caseras

  • Prepara los utensilios necesarios para hacer las conservas

    ¡Ya casi estamos! Tenemos los alimentos para hacer nuestras conservas elegidos y preparados. Lo siguiente es saber cuáles son los utensilios que necesitarás para hacer conservas seguras en casa.

    Las ollas para preparar tus alimentos en conserva deben ser lo suficientemente grandes para que estos alcancen el punto de ebullición sin derramarse. Puedes emplear cualquier tipo de olla pero las más recomendables son las de acero inoxidable, ya que no contaminan los ingredientes con sabor a metal y duran bastante.

    Otro de los utensilios de cocina indispensables para hacer conservas caseras son los frascos. Puedes emplear frascos de cristal en la medida que mejor se adecúe a la cantidad de conserva que quieres preparar. Por lo general, para hacer conservas dulces como mermeladas, compotas o gelatinas se usan frascos más pequeños, de unos 225 ml. Mientras que, para hacer conservas saladas como los encurtidos u otras conservas en vinagre, se usan frascos de unos 500 ml. Es fundamental que los botes tenga cerrado hermético, de goma o metálico, para evitar la contaminación de las conservas.

  • La esterilización, imprescindible para hacer conservas seguras

    El consumo de conservas en mal estado puede causar intoxicaciones alimentarias graves. Por esta razón, es imprescindible mantener y controlar la higiene durante todo el proceso de elaboración y después de él. Además de trabajar con las manos y los utensilios de cocina limpios, debemos desinfectar y esterilizar los frascos de cristal para las conservas.

    Puedes emplear frascos nuevos o reciclados sin problemas, eso sí, siempre deben estar bien esterilizados. Para esterilizar frascos de cristal, puedes emplear dos métodos:

    • Esterilización en el horno:
      • Precalienta el horno a unos 107-180ºC.
      • Pon los frascos de cristal para conservas en una bandeja, bien alejados los unos de los otros.
      • Hornea los frascos durante 10 minutos aproximadamente.
      • Con mucho cuidado, retira los frascos del horno y déjalos enfriar.
      • Rellena los frascos con tus conservas.
    • Esterilización con agua:
      • Coloca los frascos previamente lavados en una olla lo suficientemente grande para cubrirlos completamente.
      • Lleva el agua a su punto de ebullición y deja los tarros hirviendo durante 10 minutos.
      • Retira los frascos y escúrrelos.
      • Rellena los frascos con tus conservas.

Cómo guardar  las conservas y cuánto duran

Para garantizar la integridad de tus conservas es preciso guardarlas en un lugar adecuado y por un tiempo razonable. Por lo general, las conservas elaboradas en casa suelen durar un año aunque también las hay que duran más tiempo. La duración de la conserva dependerá de la proporción de limón, vinagre, azúcar o sal que se haya añadido para conservar el alimento. Procura leer bien la receta para saber la proporción justa de los “conservantes” e identificar cuánto tiempo puedes guardarla.

Es importante almacenar las conservas caseras en un lugar alejado de la luz, seco y fresco. Controlando estas condiciones evitamos que un ambiente demasiado húmedo genere moho o que la luz directa y la temperatura elevada afecte a las propiedades organolépticas de los alimentos.

Otra buena forma de controlar la fecha de caducidad de tus conservas caseras es incluyendo una etiqueta en el frasco. Esta etiqueta puede poner: el alimento en conserva, la fecha de elaboración y la fecha de caducidad, que dependerá de la receta y del alimento en sí. Recuerda que una vez abiertas, las conservas se deben consumir dentro de 2 o 3 semanas aproximadamente.

Las conservas son un método de conservación de los alimentos muy eficaz y fácil de hacer. Esperamos que con nuestros consejos aprendas a preparar conservas caseras seguras y muy ricas. Y tú ¿has probado a hacer conservas en casa? ¡Cuéntanos los resultados y tus tips!