Existen tantas formas de aprender a cocinar como personas en el mundo: podemos aprender solos/as en casa, ir a un curso o masterclass de cocina, improvisar o aprender de un canal cocina de la televisión o Youtube. Independientemente de la forma que escojamos, siempre tendremos que seguir una receta.

Pero aventurarse a cocinar siguiendo una receta no siempre significa que esta salga como nos lo esperábamos ¡existen algunos factores que pueden conducirnos al fracaso más absoluto! Para ahorrarte un mal momento en la cocina, en esta entrada te damos algunos consejos básicos para que las recetas te salgan perfectas.

Antes de empezar

  • Lee con atención cada punto (y más de una vez)

    Aunque pueda parecer evidente, leer una receta rápido y corriendo es uno de los errores que cometemos con más frecuencia. Da igual si lees la lees de un libro o de Internet, es imprescindible leer con tranquilidad toda la información. De esta forma no tendremos imprevistos una vez nos hayamos puesto manos a la obra.

    Mientras lees es importante usar el sentido común, ya que a veces esta puede tener algún error o errata que te confunda durante el proceso. Así que si mientras encuentras algún fallo, párate a analizar y piensa si puedes solucinarlo tú o si por el contrario debes contrastar información.

  • Ingredientes de calidad

    El resultado no siempre tiene que ver con que sigamos las instrucciones al pie de la letra, otro factor importante que puede influir directamente en cómo salga la receta es la calidad de los ingredientes. Cuando hablamos de calidad no nos referimos a invertir un presupuesto elevado en los ingredientes. Un ingrediente de calidad puede ser un alimento de temporada, fresco o de una marca en concreto. Recuerda siempre tomarte tu tiempo para buscar, comparar y probar entre diferentes productos y marcas hasta encontrar la tuya.

  • Ten a mano los utensilios necesarios

    Una vez ya hayas leído la receta, tengas todos los ingredientes listos, lo siguiente es tener todos los utensilios que vayas a necesitar a mano. Piensa que ponerte a rebuscar entre ollas y sartenes mientras tienes algo en el fuego o estás cortando, es muy mala idea, así que es mejor tenerlo todo listo.

    Es importante que además los utensilios que utilices estén fabricados con materiales de calidad y sean los adecuados. Por ejemplo, usar una olla demasiado pequeña para cocinar pasta puede hacer que esta acabe toda pegada y, por ende, el plato quede arruinado.

  • No cocines sobre la marcha

    ¿Ya tienes claro qué vas a cocinar? Toca ponerse a ello entonces. En muchas ocasiones nos indican cómo deben prepararse los ingredientes, pero muchas no… por lo que si quieres ir tranquilo/a y seguro/a te recomendamos que prepares la “mise en place” antes de poner nada en el fuego. Debes tener en cuenta que si tienes todo cortado, pelado, separado y los líquidos medidos. Una vez hecho, lo único que tendrás que hacer es poner tus ollas a hervir, tus sartenes en el fuego o el horno a calentar y esperar para añadir los ingredientes.

Mientras cocinas

  • Olvídate de las prisas

    Una vez estés cocinando es importante no querer apresurar el proceso. Si hoy te has dispuesto a hacer ese plato que tanto querías pero de repente te das cuenta de que no tienes tiempo, es mejor que esperes hasta estar totalmente disponible. Aunque para los más profesionales cocinar bajo presión sea fácil, quizás para ti no es lo más recomendable. Debes pensar que es mejor esperar unos días a perder tiempo, arruinar tus ingredientes y desperdiciar comida…

  • Evita los experimentos

    Si bien es cierto que hay preparaciones que se prestan mucho a la personalización, hay otras son que son bastante más complicadas de modificar. Si deseas aventurarte a hacer cambios en el plato original o pequeñas modificaciones, te expones a que los resultados no sean lo que esperas. Los más recomendable es que no te arriesgues al fracaso si estás preparando algo para una ocasión especial o si simplemente no quieres fallar.

    En caso de que seas un cocinero/a experto/a quizás lo tienes dominado, pero si eres amateur en esto de la cocina… casi mejor a que practiques y te informes más antes que modificar las instrucciones de cocina originales.

  • Prueba la comida

    La única forma de saber si un plato ha quedado bien o no es probándolo. Es fundamental probar la comida no solo una vez hemos acabado sino también mientras estamos cocinando, esto además de mejorar nuestras elaboraciones entrenará nuestro paladar y seguro que nos enseña algo. Puede que estés elaborando una salsa de tomate y quieras poner algo de azúcar para endulzar la preparación, pero al probarlo te das cuenta de que como los tomates son dulces, no te hace falta nada más.

  • Ten en cuenta tu curva de aprendizaje

    Debes ser sensato y reconocer cuales son tus limitaciones a la hora de cocinar. Aunque tengas instrucciones bien detalladas, si no tienes el nivel suficiente para realizarla lo más seguro es que la primera vez no te salga bien. Pero ¡no hay motivos para desanimarse! Puedes seguir practicando e instruirte más en el maravilloso mundo de la cocina y, una vez te sientas listo/a, ponerte manos a la obra.

    Cocinar es una tarea que solo se aprende practicando y practicando. Verás que a base de cocinar mucho, poco a poco irás cogiendo soltura y seguridad en la elaboración de nuevos platos. Y aún teniendo años de experiencia es posible que de vez en cuando las elaboraciones no salgan tan perfectas como te gustaría, pero ¡es normal! Al fin y al cabo todos somos humanos, no?

Seguramente te haya pasado más de una vez que una receta no quede como pensabas, a todos/as nos ha pasado alguna vez y no es agradable. Pero si a partir de ahora tienes en cuenta estos consejos será difícil que te vuelva a pasar. Y si una receta se te resiste… recuerda que de los errores se aprende y que seguramente la próxima vez sepas ver dónde está el problema y cómo solucionarlo para que la receta te salga perfecta.