El té frío (o las infusiones) es una bebida muy deliciosa y de las mejores formas para mantenernos hidratados en el verano. Sin duda es uno de los recursos más saludables para calmar la sed cuando el calor aprieta, es el sustituto ideal para las bebidas industriales, cargadas de azúcares, colorantes y conservantes. Además es fácil de preparar y puedes llevarlo a cualquier parte. En esta entrada te enseñamos cómo hacer un buen té frio y te damos algunos consejos para que salga perfecto.

3 buenos métodos para hacer té frío

  1. Infusión o té frío

    Una buenísima opción es dejar las hojas de té en un recipiente con agua del tiempo o fresca en la nevera durante toda la noche o bien de cuatro a ocho horas más o menos. Si lo que queremos es una infusión más fuerte lo más recomendable es utilizar más té a dejarlo más tiempo. Si lo dejamos más tiempo nos exponemos a que se vuelva amargo, sobre todo con tés que no son de buena calidad.

    té verde frío con menta

    Pasos a seguir para preparar un té frío:

    • Paso 1: añadir tres o cuatro cucharadas de té por cada litro de agua.
    • Paso 2: dejar reposar en el frigorífico, preferiblemente durante toda la noche y si no puede ser de cuatro a ocho horas aproximadamente.
    • Paso 3: cuela la cantidad de té que vayas a consumir.
    • Paso 4: añade más agua fría a las hojas de té que ya tienes en tu recipiente y devuelvelo a la nevera.
  2. Té helado

    Aunque te pueda parecer lo mismo, el té helado y el frío son diferentes por la forma en la que se preparan. Este método es algo menos práctico que el anterior pero podríamos decir que le dá un sabor más especial al té. Consiste fundamentalmente en cambiar la temperatura del té de forma súbita echándole al té caliente un vaso con hielo.

    té helado de melocotón

    Pasos a seguir para preparar té helado:

    • Paso 1: Preparar el té como lo haces siempre, te recomendamos que eches un poco más de hojas de té para que el sabor sea más fuerte.
    • Paso 2: en un recipiente añade mucho hielo y a continuación, añade el té caliente. Remueve rápido y bastante. Si tienes una coctelera… ¡no dudes en usarla!.
    • Paso 3: cuela la cantidad de té que quieras y guárdalo en la nevera.

    La particularidad de este procedimiento es que conserva mejor las cualidades y el sabor del té que hayas escogido. Si eres más tradicional en cuanto al té, esta es tu forma ideal de hacer té frío. Asimismo es un buen procedimiento si deseas hacer experimentos y mezclarlo con otros elementos.

  3. Té infusionado en frío

    De entre todos los métodos para hacer té frío quizás este sea el menos recomendado, no es que no quede bueno pero si que hay una diferencia en el sabor final de la bebida. De todas formas este método tiene sus ventajas, es más rápido de hacer y aún más sencillo. Consiste en preparar un té caliente como siempre lo haces, añadirlo a un recipiente y simplemente ponerlo en la nevera a enfriar.

Los tés más recomendados para tomar en frío

Si bien es posible tomar en frío cualquier tipo de té, existen algunos que reaccionan mucho mejor. Pierden menos sus propiedades, se oxidan más lentos y su sabor se aprecia igual o más estando en frío.

  • Té verde

    Uno de los más tradicionales con multitud de propiedades beneficiosas: es diurético y antioxidante, de sabor suave, al que podemos añadir hierbas como la menta, la hierbabuena y/o frutas como el limón o incluso la naranja. También combina muy bien con jugo de limón o de piña exprimido.

    Una idea para preparar un té verde frío original puede ser añadir piña cortada en pedacitos, lima pelada y hojas de menta fresca. Una vez tenemos todos los ingredientes en un litro de té verde, lo licuamos y lo dejamos reposar y enfriarse en la nevera.

  • Té rojo

    Como sabemos, el té rojo es antioxidante y su acción depuradora es ideal para eliminar las toxinas del organismo. Combina especialmente bien con frutos rojos como las fresas y las frambuesas, casi como si fuera si fuera un smoothie, al que podemos incorporar un poco de zumo de limón, jengibre y cubitos de hielo.

  • Té negro

    Una receta idónea para el desayuno por ser estimulante es el té negro conjuntado con leche vegetal y canela. Asimismo, como el té verde, podemos tomarlo al limón, agregando el zumo de una o bien 2 piezas de esta fruta a nuestro té ya preparado y añadiendo hielo picado más tarde. Además podemos combinarlo con zumos de otras frutas como las manzanas o bien las frutas del bosque (fresa, frambuesa o bien arándanos).

  • Té blanco

    De aroma frágil y sabor suave, es rico en antioxidantes y bajos nivel de cafeína y teína. Va realmente bien con frutas tropicales como melocotón, piña, pomelo o bien melón, que agregaremos cuando esté frío. También podemos incorporar hielo picado y hojas de hierbabuena o bien menta o hierbabuena para darle aún más sabor.

¿Que te han parecido nuestros métodos de para hacer té frío? Recuerda que el té es una bebida refrescante, hidratante y muy saludable ideal para aguantar las altas temperaturas que nos tiene preparadas el verano.