Aunque las frituras no se consideren una alimento beneficioso o saludable, es inevitable darnos un capricho o picotear algo frito durante la semana. Para freír un alimentos es fundamental tener en cuenta ciertos aspectos, ya sean patatas fritas, pescadito frito o algo rebozado, es posible hacer nuestras frituras algo más ligeras y menos perjudiciales.

Freír un alimento no se trata solo de poner nuestro ingrediente en aceite caliente y esperar a que esté listo. Debemos prestar atención a la temperatura del aceite, el tiempo y la calidad del aceite entre otras cuestiones. En esta entrada te damos algunos consejos prácticos para que tus frituras tengan una calidad mayor.

Tips para hacer frituras saludables

  • Controla la temperatura

    La temperatura dependen fundamentalmente del alimento que vayamos a freir: no es lo mismo preparar una fritura de carne que de pescado. En todos los casos la temperatura tiene que ser lo suficientemente caliente (sin pasarse) para que la cocción sea igual para todo el alimento. Además es importante tener en cuenta que si el aceite no está caliente, el alimento que estemos cocinando absorberá mucha grasa que después consumiremos en el plato.

    La temperatura aproximada para freir carne se encuentra entre los 130º y los 140ºC. En el caso de los alimento pre-cocinados es necesario una temperatura superior entre los 140ºC y los 160ºC, de esta manera conseguimos que queden crujientes por fuera y suaves en el interior. En el caso de los alimentos cortados en piezas más pequeñas o que se fríen rápidamente, a temperatura idónea es de 180ºC.

  • Elige aceite de calidad y la cantidad adecuada

    Es fundamental freír rebozados, pescados, carnes y verduras con aceite de oliva virgen, este tipo de aceite es de una calidad superior, más saludable y aguanta mucho mejor las temperaturas elevadas sin estropearse.

    Lo más indicado es utilizar AOVE de una variedad de olivas suave como puede ser la arbequina o empletre  y sobretodo, no calentarlo a una temperatura superior a los 180ºC. Es fundamental vigilar que el aceite no humee, tampoco es recomendable reutilizarlos más de dos veces ya que pueden perder sus propiedades y nutrientes. También puedes utilizar aceite de girasol o de maíz, aunque no son la alternativa más saludable.

    En cuanto a la cantidad, esto dependerá de cada alimento, lo más importante es que el aceite cubra el alimento por completo para que la cocción sea pareja y no queden partes sin freír o el interior crudo.

  • Ten en cuenta el corte de los ingredientes

    La forma en la que están cortados los alimentos y la superficie de contacto de la fritura con el aceite también se debe tener en cuenta. Por poner un ejemplo, las patatas fritas más finas son menos saludables que las gruesas, las primeras absorben una cantidad mayor de aceite.

  • No te olvides del papel absorbente

    Una vez ya hayamos acabado de freír el alimento debemos escurrirlo siempre con papel absorbente para así eliminar el aceite sobrante. De esta manera, nos aseguramos que nuestra ingesta de aceite no es excesiva.

mas saludables y menos grasientas.