Seguro que en los últimos 2 años has escuchado hablar de la cocina a baja temperatura o la técnica sous-vide o “al vacío”. Esta técnica utilizada por cocineros reconocidos en todo el mundo es el resultado de años de investigación aplicada a la cocina para descubrir el método que mejor conserva los sabores y texturas. En esta entrada te contamos qué es la cocina a baja temperatura, sus ventajas y cómo aplicarla a tus platos.

¿Qué es la cocción a baja temperatura?

La cocción a baja temperatura es la forma ideal para sacar el máximo sabor, textura y propiedades nutricionales a los ingredientes de cada plato. Cuando hablamos de “cocinar a baja temperatura” nos referimos a la cocción entre los 50ºC y 100ºC de temperatura, esta técnica busca transmitir el calor de forma progresiva hacia cada alimento.

Para conseguir cocciones a bajas temperaturas podemos hacerlo en seco (al horno), sumergiendo el ingrediente en cuestión en un líquido que puede ser agua, salsa o caldo, al vapor y en un envase que puedo o no estar al vacío.

Cocinar a baja temperatura requiere de un control muy preciso tanto de los grados de temperatura a los que vamos a cocinar como del tiempo de cocción. Si bien el proceso es algo más lento, el resultado habla por sí solo: platos extremadamente sabrosos y de textura suave que podrás incluir en tus menús saludables.

¿Cómo quedan los alimentos cocinados a baja temperatura?

El efecto de la cocción a baja temperatura es diferente en cada alimento. La carne, por ejemplo, al estar hecha a baja temperatura durante bastante tiempo queda con una textura mucho más suave, tierna y jugosa (no pierde sus jugos durante el proceso).

Algo parecido pasa con los pescados, haciendo por ejemplo un bacalao al vacío a baja temperatura conseguiremos que quede más sabroso y jugoso que si lo hiciéramos en una plancha. Las verduras también quedan geniales con este tipo de cocción además de estar más sabrosas, no se pasan por lo que conservan todos sus nutrientes y propiedades organolépticas.

técnica de cocción lenta

Otras ventajas de la cocina a baja temperatura

Ya hemos visto algunas de las ventajas más importantes de la cocina a baja temperatura: los alimentos quedan en su punto y es casi imposible que se pasen. Pero estas no son las únicas, existen otras de las que pueden beneficiarse tus elaboraciones:

  • Mismo procedimiento, mismos resultados

    Como al cocinar de este modo es una simple cuestión de controlar el tiempo y la temperatura solo deberemos emplear exactamente los mismos ajustes de cocción para obtener el mismo resultado. Pongamos como ejemplo que hemos descubierto que un chuletón queda en el punto que nos gusta una vez lo cocinamos durante un tiempo y temperatura determinado. Solo debes repetir estos dos parámetros para cocinar siempre el chuletón a tu gusto. Empleando un método de cocción tradicional, probablemente algunos días quedará como nos gusta y otras más seco, menos hecho o no tan sabroso.

  • Mejores sabores y texturas

    Las recetas de cocina a baja temperatura se distinguen por el resultado impecable que obtenemos: platos con sabores y colores más intensos y texturas increíbles. Quizás los alimentos que más se benefician de este tipo de técnica son las carnes, tanto rojas como blancas, y las verduras.

    Además el hecho de hacerlo a una temperatura más baja permite que se conserven sus propiedades nutricionales y podamos obtener todos los nutrientes sin que estos se pierdan durante la cocción (como pasa al hervir las verduras durante mucho tiempo, por ejemplo).

Ahora que ya conoces la cocina a baja temperatura y sus ventajas ¿te animas a probarla en casa? ¡Seguro que hará que tus platos queden aún más sabrosos y auténticos! Por algo esta técnica de cocina ha conquistado las cocinas de los cocineros más famosos del mundo.