Las vacaciones son el momento más esperado de todo el año y ¡más las de verano! Es la época para disfrutar del tiempo libre, el buen tiempo y seguramente conocer un lugar nuevo. Como es normal no nos apetece meternos en la cocina y, en muchas ocasiones, ni siquiera disponemos de un lugar donde poder cocinar.

Por esta razón, durante las vacaciones solemos abandonar nuestros hábitos saludables y acabamos comiendo cualquier cosa. En esta entrada te damos consejos prácticos para ayudarte a no descuidar tu alimentación en vacaciones.

7 consejos para comer sano en vacaciones

  1. Evita las “comidas de abordo”

    Las vacaciones empiezan subiendote a un medio de transporte: un autobús, avión o un tren. Dependiendo del tiempo que tardes en llegar a tu destino, te ofrecerán o no un menú de abordo que seguramente no será ni muy saludable ni muy apetecible. Por ello, te recomendamos es que siempre que puedas lleves contigo comida preparada de casa: desde un tupper con una ensalada hasta snacks saludables para picotear como pueden ser: frutos secos, tortitas de arroz, fruta fresca ya cortadas, etcétera.

  2. Evita salir a comer fuera con frecuencia

    Lo de salir a recorrer una ciudad y acabar sentado/a en un restaurante para probar la comida local es casi inevitable. Pero ¡no es necesario salir cada día! Te recomendamos que si no puedes evitar lo de comer fuera, por lo menos lo hagas con menor frecuencia y siempre intentes escoger las opciones más saludables del menú.

    Investiga un poco el menú del lugar en el comerás o cenarás y decántate por las opciones más saludables hechas al vapor o a la parrilla en lugar de  los fritos. Además el hecho de comer menos fuera de casa te hará que te ahorres una buena cantidad de tu presupuesto.

  3. No te olvides de la fruta y la verdura

    Si por lo general en nuestro día a día consumimos pocas frutas y verduras, cuando estamos de vacaciones la cosa es aún peor. Estos alimentos son imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro organismo y están llenos de nutrientes esenciales. Por eso es importante que no te olvides de ellos y los incluyas siempre que puedas.

    Puedes preparar macedonias o brochetas de fruta para llevar y, en el caso de la verdura, incluirla siempre que puedas en tus platos (tanto dentro como fuera de casa).

    Comer saludable en vacaciones

  4. Mantén el equilibrio

    Sabemos que durante las vacaciones solo piensas en divertirte, disfrutar y olvidarte de todo lo demás ¡y eso es genial! No pretendemos que estés preocupado/a constantemente por lo comes, pero si es recomendable mantener un equilibrio entre los excesos y la comida saludable. Por ejemplo, si ya has salido dos veces a cenar fuera, la tercera puedes optar por preparar algo ligero en casa y después salir a dar un paseo.

  5. Vigila las cantidades

    No es necesario privarse al 100% de la comida que te gusta durante las vacaciones, pero sí es fundamental que vigiles las porciones que consumes. Evita las preparaciones con grandes cantidades de comida e intenta compartir platos, así comerás menos y tendrás la oportunidad de probar un poco de todo. También es importante no ir con frecuencia buffets libres que, aunque son económicos y pueden parecer atractivos, suelen estar repletos de comida poco saludable.

  6. Evita el dulce en exceso

    El postre suele estar más presente que nunca durante las vacaciones y más si vas a restaurantes con frecuencia. Si no puedes evitar la tentación de tomar algo de postre, procura pedir aquellos que se vean más saludables como pueden ser aquellos hechos a base de frutas naturales. Otra buena opción es compartirlo con algún amigo/a o familiar, así comerás menos y ahorrarás algo de tu presupuesto.

  7. ¡No dejes de moverte!

    La actividad física es la compañera perfecta de una alimentación saludable. Ahora que estás de vacaciones es el momento perfecto para visitar a pie o en bicicleta la ciudad que estés visitando o ir a nadar si has escogido un destino de playa. Además de ahorrar en transporte público, te sentirás con más energía y más saludable.

Aunque a veces pueda parecer complicado, comer sano en vacaciones es posible. Solo hace falta no perder de vista nuestros hábitos alimentarios saludables, controlarnos un poco y no caer en excesos. Recuerda que disfrutar de tus vacaciones y estar sano/a es totalmente compatible.