Por definición, la guarnición o acompañamiento de un plato es un complemento que acompaña a la porción principal en una comida. Ésta puede estar conformada por carne y, generalmente, es de vegetales, en forma de ensalada, al vapor o salteados, y una de almidón, como por ejemplo patatas, pan, pasta o arroz. Diariamente incluimos los cereales en nuestra dieta como componente principal o secundario de nuestras comidas. Pero, es interesante saber qué tipo de cereal estamos consumiendo, si es libre de gluten o no. Entonces, vamos a definir y catalogar a los cereales, a la vez que identificaremos sus propiedades y beneficios para el organismo.

La palabra cereal procede del latín cereālis y designa a las plantas gramíneas que dan frutos farináceos.
Generalmente se conoce como cereales a estos mismos frutos; de igual forma, a las semillas de estas plantas y a los alimentos obtenidos a partir de estas semillas. Los cereales han sido cultivados específicamente para obtener su grano y contribuyen al organismo con: proteínas, grasas -en menor cuantía-, vitaminas, minerales, celulosa, fibra; pero, sobre todo, por su aporte de hidratos de carbono complejos (almidón o fécula) que son una fuente de energía de suprema calidad.

Los recursos más adecuados para tus comidas

Antes de nombrar los tipos de cereales, es importante mencionar que parte de la población tiene intolerancia al gluten, el cual es un conjunto de proteínas contenidas en la harina de algunos cereales como el trigo, avena, cebada o centeno, por ejemplo. Estas personas denominadas celíacos sufren de una enfermedad producida por las proteínas giladinas, la cual contienen todas estas plantas y la cual les genera en el organismo alergias como la celiaquía o alergia al gluten. Entre los principales cereales consumidos provenientes de las plantas de la familia de las gramíneas tenemos:

  • Trigo: es uno de los más producidos y consumidos a nivel mundial y con el cual se elaboran, pastas, panes y harinas.
  • Arroz: es el segundo cereal más producido a nivel mundial llegando a ser el más importante en el consumo humano, pues aporta calorías de forma significativa.
  • Avena: contiene alto contenido proteico, es muy consumido, especialmente en los desayunos. La avena no contiene propiamente gluten, pero si Avenina que es una
    proteína giladina.
  • Centeno: es un grano similar al trigo y con el cual podemos preparar salteados, guisos, hamburguesas.
  • Cebada: su utilización gastronómica destaca en la producción de pan de cebada, vegetales rellenos, harina y bebidas como el agua de cebada.

Cereales que no contienen gluten

  • Maíz: es el tercer cereal más consumido a nivel mundial, después del trigo y el arroz. Es muy versátil, ya que puede consumirse hervido, tostado, asado, o se convierte en harina
    para elaborar alimentos. Existen diferentes variedades de maíz, como el amarillo, el blanco, morado, entre otros.
  • Otros tipos de cereales son: el Mijo, Sorgo, Teff, Arroz Integral, Trigo Serrano.

Se consideran cereales sin gluten pero no pertenecen a la familia de las gramíneas

  • Amaranto: es denominado un superalimento ya que es fuente minerales, proteínas y vitaminas. Es un grano pequeño que puede convertirse fácilmente en harina para postres
    o galletas. Entero es perfecto como guarnición.
  • Quinoa: es hoy considerado el superalimento del futuro, ya que su aporte proteico es del 15% y es aprovechable más que en cualquier otro cereal; de igual forma aporta
    aminoácidos esenciales. Es común encontrar platos de ensalada con quinoa, en sopa y combinado con legumbres.

Como hemos visto, los cereales son una gran fuente energía y la mayoría son libres de gluten. Se recomienda consumirlos en su forma natural (en grano), ya que al momento de procesarlos se
puede ver afectada su estructura y perder nutrientes. Aprovecha las bondades de los cereales para incorporarlo como guarnición en tus platos.