Todos lo tenemos asumido: la sal es para lo salado y el azúcar para lo dulce. Pero ¿son totalmente incompatibles estos dos sabores tan opuestos? ¡Ni mucho menos! La sal también es un ingrediente valioso en las preparaciones de repostería.

Este ingrediente secreto usado por reposteros y reposteras profesionales marca la diferencia y da un toque muy especial a elaboraciones dulces. En esta entrada te contamos las razones por la que deberías incluir la sal en tus postres.

  • Potencia los sabores

    Aunque la característica principal de la sal es salar, esto no significa que necesariamente haga que las elaboraciones resulten saladas. Pero ¿cómo puede ser? La clave está en la cantidad usada, por supuesto.

    La famosa medida “una pizca de sal”, esa pequeña porción que puedes coger con los dedos, consigue un efecto maravilloso en tus elaboraciones dulces: potencia lo sabores. Por ejemplo, añadir una pizca de sal a la masa de las galletas hará que esta esté menos sosa, resaltará el sabor de algunos de los ingredientes como el chocolate y hará que resulten menos empalagosas.

    A continuación, puedes ver algunos ejemplos de recetas de galletas en las que hemos usado la sal:

    Te recomendamos que si quieres usar la sal con el propósito de resaltar el sabor, evites usar otros ingredientes (como la mantequilla) sin este ingrediente en su composición. De esta forma, siempre podrás controlar la cantidad de sal que quieres.

  • Es un conservante natural

    Recordemos que durante siglos la sal ha sido reconocida por su poder conservante, no en vano fue el ingrediente básico para conservar alimentos, pues su componente: cloruro de sodio, contrarresta la humedad y ayuda a alargar el tiempo de conservación de los dulces.

  • Optimiza la consistencia de las masas

    Añadir sal a las masas para pan permite conseguir una buena estructura interna de la miga y garantiza una textura esponjosa. Te preguntarás ¿cómo la sal logra esto?, sencillo, este ingrediente contribuye a desarrollar el gluten, facilitando durante el horneado la adecuada fermentación de la miga, cuyo resultado será un dulce balanceado, con una miga firme, suave y esponjosa. En el caso de las masas de repostería también funciona, puedes usar un poquito de sal como hacemos nosotros con este bizcocho de castaña para que la masa tenga una mejor textura.

    Añadir sal a la masas

  • Excelente apariencia y color

    ¿Quieres conseguir una corteza dorada y crujiente en los dulces horneados?, si la respuesta es afirmativa, pues agrega una pizca de sal, debido a que ella potencia la coloración exterior, asegurando que tus postres estén radiantes y sean más apetecibles a la vista.

  • Da textura al paladar

    La sal en escamas tipo Maldon, le da una textura crujiente a los postres, estimulando la recepción del sabor, que al degustar produce una sensación placentera y sutil.

Ahora que somos más conscientes que nunca de la necesidad de reducir el azúcar de nuestra alimentación, es bueno saber que una cantidad adecuada de sal puede ayudar a disfrutar de postres menos dulces. Es decir, la sal consigue que nuestros receptores del sabor identifiquen como dulce un producto con menos azúcar.

Si antes no lo hacías, añade una pizca de sal a tus postres y tendrás una experiencia sublime en el paladar. A la vez que disminuyes el uso de azúcar en tus postres dulces. Recuerda añadir la cantidad de sal adecuada y aprovecharás todas las propiedades que la sal puede aportar a la textura y sabor del aperitivo.