Estos alimentos de hidrato de carbono que nuestro intestino no puede digerir fácilmente, tiene la capacidad de modificar de forma selectiva la flora intestinal, favoreciendo el desarrollo de bacterias beneficiosas con el fin de disminuir otros microorganismos potencialmente patógenos, es decir que pueden causar una enfermedad. Son muchos los alimentos que se consideran contienen prebióticos, tales como: plátanos o cambur, achicoria, alcachofas; cebolla, ajo, puerro; legumbres, patatas, boniato; espárragos; trigo integral, avena, cebada, semillas de lino. Cada grupo mencionado posee ciertos elementos comunes que facilitan el proceso digestivo y, por decirlo de alguna manera son el alimento o combustible de los probióticos.

Quizás hablar de virus y bacterias presentes en nuestro organismo nos cause un poco de sobresalto; pero, hemos convivido con ellos desde que evolucionamos. La proporción de microorganismos que habitan nuestro cuerpo supera diez veces nuestro total de células. Sin embargo, la inmensa mayoría son fundamentales y beneficiosos para nuestra salud. Se denomina microbioma a ese número total de microorganismos y su material genético que influye significativa y positivamente en nuestro sistema inmune. El término microbiota es la población microbiana presentes en los diferentes ecosistemas de nuestro cuerpo. A través del tiempo hemos consumido muchos alimentos que, por el simple hecho de observación o ensayo y error, se han determinado que son beneficiosos para la salud; pero, la ciencia médica ha señalado la importancia de los alimentos que contribuyen a mantener estos microorganismos funcionando en nuestro sistema para que cumplan su objetivo final, el de mantenernos inmunes a
muchas enfermedades. Es por ello que se hace necesario saber cuales son los alimentos probióticos y su importancia para nuestro cuerpo. Existen otros conceptos similares como alimentos prebióticos y macrobióticos que se hace necesario definirlos para no crear confusión con cada uno de estos términos.

¿Qué es la alimentación macrobiótica?

Este término define un estilo de comer basada en el principio Oriental de equilibrio entre el Yin y el Yang. Es más que una manera de alimentarse, ya que conjuga también medicina e incluso la
espiritualidad. La comida macrobiótica es considerada una comida natural ya que se consumen cereales, granos y variedad de frutas, verduras y no utiliza productos procesados o con alto contenido de grasas. La palabra macrobiótico proviene del griego y significa: macro grande y biótico vida.

Los probióticos son “microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del que los toma” (Organización Mundial de la Salud). En otras
palabras, están destinados a mejorar la población de bacterias beneficiosas intestinales, promoviendo su desarrollo adecuado. Pero no es cualquier organismo vivo que se introduce a nuestro sistema. Para ser probiótico debe haber sido estudiado por la ciencia, debidamente tipificado y determinado su beneficio específico para la salud humana. De tal modo que haya sido demostrada su efectividad y cantidades a consumir.

Beneficios de los alimentos probióticos

Promueven la producción vitaminas. Limitar a los microorganismos malos. Producir enzimas para destruir bacterias perjudiciales. Reducir diarreas producidas por rotavirus o antibióticos.
Aliviar los síntomas de la intolerancia a la lactosa y de alergias alimentarias, entre muchos otros beneficios.

Los probióticos se hallan propiamente en alimentos ricos en bacterias como el yogur, queso crudo y varios productos lácteos, así como en alimentos fermentados como el chucrut y la kombucha. También en aceitunas y encurtidos, en alimentos orientales como el miso y tempeh.
Conocer nuestro cuerpo requiere de intuición, dedicación y cuidado. Por ello, si observamos que nuestra alimentación está causándonos algún problema, debemos tomar medidas para proteger el sistema gastrointestinal. En muchas ocasiones no es necesario recurrir al médico para aliviarnos de algún malestar estomacal. Sencillamente manteniendo una alimentación adecuada, incluyendo la macrobiótica, o incorporando alimentos probióticos y prebióticos podemos obtener beneficios saludables. Si los problemas persisten no dude en consultar a su médico quién le suministrará los suplementos médicos probióticos adecuados, los cuales podrá tomar según las especificaciones que le indique.