Las conservas se remontan a la Antigüedad, desde hace miles y miles de años el hombre ha buscado nuevos métodos para conservar los comestibles a lo largo del tiempo, poder trasladarlos y guardarlos para temporadas de escasez… entonces fue cuando se descubrió que la salazón, el ahumado o el hielo mantenían los alimentos a lo largo del tiempo.

Parece que en el siglo XIX, las tropas francesas tenían grandes contrariedades para transportar comestibles y subsistir a las hambrunas. Por este motivo se ofreció una enorme recompensa a quien encontrara una solución: es de esta manera como un estudioso francés empezó a conservar las comidas en botes herméticos a los que se aplicaba calor. Y nacieron las primeras conservas.Con el desarrollo de las técnicas de envasado, las conservas se hicieron más perdurables todavía en el tiempo, hasta transformarse en lo que el día de hoy son y desde ahí se extiende esta técnica a todas y cada una de las etnias.

Algunas de sus principales ventajas es que son muy fáciles de consumir y usar para los que tienen poco tiempo para cocinar, siempre están al punto para ser consumidas en cualquier instante, se transportan con sencillez, ocupan poco espacio en la despensa, no supone ningún gasto de energía guardarlos por el hecho de que no precisan frío y generalmente resultan menos caras que la versión fresca de exactamente las mismas comidas.

Generalmente, si la conserva es de calidad nos ofrece casi todo el sabor que podrían aportarnos los alimentos de temporada frescos, en el instante en que deseemos comerla, por tal razón al momento de fabricación la mayor parte están fundamentadas en que al cerrar herméticamente el recipiente ya sea envase de cristal o lata, las bacterias no pueden entrar. Una vez hecho eso en el siguiente paso se le aplica calor: sobre los 100º-150º para que las bacterias que estaban dentro mueren y las nuevas no pueden entrar. Esto, unido a la carencia de oxígeno, y la presencia de productos conservantes o asépticos como la sal, el azúcar, el aceite o el vinagre, hacen que las conservas, puedan continuar íntegras a lo largo de los años siempre y cuando estén bien almacenadas.

Son muchos los chefs de reconocido prestigio que suman las conservas a sus especialidades, la versatilidad existente y la utilidad de exactamente las mismas las transforman en los ingredientes ideales para abundantes platos. En este sentido, los pescados y los mariscos como los mejillones en escabeche, los berberechos, la caballa, las sardinas, entre otras muchas, ocupan un sitio preferente, ya que no solo se transforman en la manera perfecta de comer sano y al momento, sino más bien en ingredientes esenciales de creaciones culinarias únicas. Pero además, las conservas pueden convertirse en aliados idóneos para preparar comidas improvisadas o para asombrar a tus invitados con platos originales y sabrosos.

Pero, ¿Cuáles son los tipos de conservas que existen?

En el caso de las frutas en conservas tales como los almíbares, membrillos o mermeladas, regularmente se usan esenciales cantidades de azúcar, que tiene un enorme poder aséptico. Unas de las conservas más populares, que se consumen regularmente cada día en todas y cada una de las casas.

Las conservas al natural como las verduras, ciertos pescados y encurtidos por ejemplo se usa la sal trata de crear un medio hostil en el que los microorganismos no puedan reproducirse. Aquellas que son en aceite aíslan el alimento para que no haya presencia de oxígeno y de esta manera evitar las bacterias, de igual forma se puede consiguieron con grasas de origen animal como lo es la carne.

Los alimentos en conservas que debes tener en tu despensa

Como se ha indicado el uso de conservas desde pescados en la costa, las comidas más básicas hasta los productos más refinados, indudablemente cada día están siendo mucho más vistosas, por lo que algunas de las que te proponemos que utilices para la preparación de platos originales son las siguientes:

Berberechos al Natural

berberechos al natural
Es depurado artesanalmente, tienen alto contenido de calcio y hierro, que contribuyen con la prevención de la anemia, además es bajo en grasa y con alto contenido de proteínas. Es un producto ideal para el gourmet que les gusten los berberechos.

Anchoas del cantábrico

anchoas del cantábrico
Es una anchoa no muy salada y con un sabor muy agradable y exquisito. Se puede combinar con todo tipo de platos, incluyendo aperitivos con tostadas.

Ventresca de Bonito en aceite de oliva

ventresca de bonito en aceite de oliva
De composición suave y delicada que la hacen agradable al paladar, es ideal para seguir una dieta saludable, ya que es un pescado muy nutritivo, rico en proteínas y grasa saludables, como omega-3, vitaminas y minerales tales como el magnesio, fósforo, potasio y sodio.

Mejillones en escabeche de las Rías Gallegas

mejillones en escabeche de las rías gallegas
Es una de las conservas de mejillón más apreciadas por los buenos degustadores, con textura firme y un genial sabor, representa uno de los mariscos más apreciados en la gastronomía gallega.

Ventresca de atún en aceite de oliva

ventresca de atún en aceite de oliva
Es la parte más jugosa y exquisita del atún. Es perfecto para una dieta sana y equilibrada.

Cabezas de ajos negros

cabezas de ajos negros
Ofrece múltiples beneficios para la salud: fortalece el sistema inmunológico, reduce el colesterol, combate la fatiga y los estados depresivos, tiene propiedades antibacterianas y asépticas, ayuda a regular el azúcar en sangre (ideal para diabéticos), entre otros beneficios. Es un producto que está muy de tendencia en la cocina sibarita, puesto que no deja mal aliento ni se repite.

Harina de castañas

harina de castañas
Es ideal para platos dulces, pan y pasteles, puesto que aporta un exquisito sabor dulce. no contiene gluten.

Las conservas son alimentos sanos y exquisitos que no debe faltar en ninguna despensa, ya que son versátiles, flexibles y se amoldan a tus necesidades culinarias y al menú por el que te decidas.